Neutralidad de la Red: ¿De verdad se muere internet?

Revista Logos,(Revistalogos.com).- El debate en EEUU en torno a la neutralidad de la Red es ideológico: los demócratas quieren garantizarla por ley mientras los republicanos son partidarios de menos regulación. En Europa está garantizada por una normativa y un reglamento que deben aplicar todos los países miembros, y no parece que haya intención de modificar la ley

La nueva normativa estadounidense se traducirá, a medio plazo, en que habrá muchas ofertas y opciones para conectarse a la red; sus efectos a largo plazo marcarán el futuro de internet

Imagine que circula por una autopista de tres carriles. Dos de ellos pueden ser utilizados por cualquiera. El tercero, en cambio, está reservado para quien pueda pagar una cantidad de dinero extra. Además, en dicha autopista también hay gasolineras. Todos los conductores pueden parar en ellas, pero solo a algunos privilegiados que se puedan permitir pagar las tarifas les echarán la gasolina.Así sería una autopista que no garantizase la neutralidad de la red. En cambio, una que sí la garantizase se aseguraría, por ley, de que al menos los dos carriles por los que puede circular todo el mundo no se vieran perjudicados por las opciones extra de los que también utilizan el tercero.

El pasado 14 de diciembre, algunos pronosticaron la muerte de internet. Ese día, la Comisión Federal de Comunicaciones de EEUU (FCC) revocó una norma aprobada por ese mismo organismo en 2015 en la que garantizaba que ningún operador de comunicaciones permitiese un acceso discriminatorio a un servicio de terceros a través de Internet. Quedaba así liquidada la llamada ‘neutralidad de la red’, un principio formulado en 2003 por Tim Wu, profesor de la Universidad de Columbia, que establece que todos los datos que circulan por una red deben ser tratados igual. Es decir, que no debe haber diferencia entre conectarse a Facebook, a Twitter o a cualquier otra empresa online.En 2015 Barack Obama era el inquilino de la Casa Blanca. Hoy lo es Donald Trump. Un demócrata garantizó la neutralidad de la red y un republicano ha revertido la situación. Aunque la regulación de Internet en EEUU apenas ha cambiado hoy respecto a 2014, el debate entre sus partidarios y detractores es encarnizado. Internet, mientras tanto, sigue viva.

De momento.Las operadoras, que todavía no han manifestado si tienen intención de bloquear o ralentizar algún tipo de datos, son las más interesadas en el cambio normativo. Esta modificación les permitirá diversificar su oferta para obtener más beneficios y ser más competitivas. En cambio, las compañías de internet, con Google, Facebook o Apple a la cabeza, son las grandes detractoras. Su principal temor es que pueda afectar a la calidad del servicio que dan a los usuarios y que perjudique la innovación en el sector. “Es un debate activista”, reconoce Borja Adsuara, abogado y ex director general de la entidad gubernamental Red.es. “Y todos los debates activistas son catastrofistas”.

En EEUU se trata también de un debate ideológico. Los demócratas apostaron por una mayor regulación para garantizar la igualdad digital. Los republicanos han optado por eliminarla para fomentar la inversión y la innovación entre los proveedores de acceso a Internet.”Acabar con la neutralidad de la red iría contra los derechos y las libertades por la imposibilidad de acceder a una red completa por bloqueo o ralentización”, argumenta Rubén Sánchez, portavoz de la asociación de consumidores Facua.

En la misma línea, Carlos Sánchez Almeida, abogado y director jurídico de la Plataforma en defensa de la libertad de información (PDLI), afirma: “Los derechos de los usuarios se ven comprometidos si se discrimina el tráfico. Se vulnera el derecho a la igualdad y por lo tanto la libertad”.Sánchez Almeida establece un paralelismo con las redes de transporte para explicar sus tesis: “Hay un ejemplo claro con Extremadura.

En teoría, sus ciudadanos tienen en teoría los mismos derechos que el resto de españoles, pero no es así en la práctica. Por eso en ir en tren desde Madrid se tarda cinco horas cuando debería tardarse dos y no es así para ir a Barcelona. Sin neutralidad de la Red habría una desigualdad de facto”.De la discriminación a la optimizaciónEn efecto, la última decisión de la FCC abre la puerta a un posible bloqueo o ralentización de servicios digitales a criterio de las operadoras.

Sin embargo, no será fácil que algo así ocurra en EEUU: “No se admitirían prácticas anticompetitivas o contra el usuario, hay leyes suficientes para protegerlo”, pronostica Adsuara.Desde su punto de vista, la clave del debate es el concepto de discriminación: “Todo el mundo da por hecho que es negativo, pero discriminar es distinguir, como hacen los bancos cuando tienen que conceder un crédito y estudian la solvencia de su cliente. Sin embargo, el problema no es la discriminación, sino la discriminación injusta. Lo que hace la neutralidad es prohibir esta discriminación injusta»” Con esta distinción, bloquear un servicio sería algo injusto. Sin embargo, favorecer un tipo de tráfico sobre otro, sin que afecte al cliente, sería lícito.

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