“La Iglesia no debe meterse en política”

¿la Iglesia debe estar totalmente al margen de la política? ¿Debe el cristiano pasar de política?

En primer lugar hay que decir que por mucho que critiquemos a los políticos, si no queremos que el mundo sea un caos, debemos reconocer que alguien tiene que gobernar. Es muy cierto aquello de que “donde todos mandan nadie manda y donde nadie manda todos mandan”. Por eso es necesario que haya quien haga las leyes y exija que se cumplan. La comunidad política nace para buscar el bien común, que abarca el conjunto de aquellas condiciones de vida social con las cuales los hombres, las familias y las asociaciones pueden lograr con mayor plenitud y facilidad su propia perfección”

Y como en esta comunidad es normal que hay variedad de opiniones e intereses tiene que haber una autoridad. Ahora bien, esta autoridad debe ser elegida libremente por los ciudadanos. Lo que no quiere decir que los gobernantes elegidos puedan luego hacer lo que les dé la gana, pues ha de haber siempre unos límites, como es el bien común, el orden moral. el orden jurídico legítimamente establecido. Supongamos que democráticamente se decide que es buena la tortura o el terrorismo o la droga. Ninguna autoridad ni ninguna decisión democrática puede legitimar semejantes acciones, que van en contra del orden previsto por Dios.

Proverbios 29:2

“Cuando los justos gobiernan, el pueblo se alegra, pero cuando los perversos están en el poder, el pueblo gime.”

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